Un terreno, una historia…
La Maison des sciences de l’homme está construida sobre un terreno cargado de historia. Allí se encontraba la comunidad de las Hijas del buen pastor, fundada en 1686, para redimir a las jóvenes que se habían desviado del camino del bien ! Después de la revolución francesa, el edificio fue destinado varios años como lugar de almacenamiento y abastecimiento de alimentos y artículos de subsistencia y luego, en 1847, se convirtió en la cárcel de Cherche Midi, hasta su demolición en 1966.
En ese momento, los centros de ciencias humanas eran numerosos y estaban dispersos por todo París. Surgió entonces la idea de agruparlos en un mismo lugar con el fin de facilitar los intercambios entre investigadores. La demolición de la cárcel ofrecía una magnifica oportunidad para destinar el terreno a la creación de un centro de investigaciones en ciencias sociales en el corazón de París. El proyecto pudo hacerse realidad gracias al apoyo de la Fundación Ford.
Los términos de referencia del proyecto imponen originalidades tecnológicas y arquitecturales a la construcción
Lods, Depont, Beauclair y Malizard, arquitectos a cargo, debían concebir un ambiente apto para el trabajo del investigador, aislado del ruido permanente del boulevard Raspail, que tuviera óptimas condiciones para la concentración y el silencio. Estas premisas dieron como resultado fachadas totalmente herméticas al ruido y la climatización total del edificio.
La voluntad de respetar el entorno y de abrirse a la perspectiva del peatón, explican la construcción de los edificios un poco más atrás del eje de fachadas del resto de la manzana, por el costado de la calle de Cherche Midi. Además, el edificio debía representar la apertura al mundo, de acuerdo con los principios rectores de la FMSH, por lo que se pensaron las fachadas en vidrio que permiten la total visibilidad del hall y la “moderna” vista hacia el jardín interior.
Estructura metálica pretensada dentro de hormigón para formar las losas del piso
Ante las restricciones presupuestales, los constructores se ven obligados a abandonar las soluciones tradicionales, y deciden recurrir al sistema de vigas pretensadas, innovador en ese entonces, ideado por Leon K.Wilengo. Éste consiste en la fundición de una estructura metálica pretensada durante el montaje dentro del concreto que forma las losas del piso.
El uso de este mecanismo representa una reducción del 20% del precio con respecto a una estructura metálica tradicional y de más del 50% con respecto a una de acero, sobretodo si se empotran las vigas a las columnas por medio de soldaduras, de manera que las vigas ejercen una contraflecha permitiendo un mejor desempeño estructural, incluso cuando la obra está terminada.
El computador jugó un papel fundamental en la realización de los cálculos que permitieron adoptar esta estructura, una de las primeras de semejante tamaño en el mundo
Una fachada móvil gracias al juego de luces y de persianas
Una vez la estructura estuvo terminada se instalaron las fachadas, innovadoras puesto que permitían una iluminación óptima del edificio conservando las condiciones de silencio requeridas por los lectores y los investigadores.
La instalación de las fachadas requiere únicamente de tres personas
La búsqueda de esteticismo del conjunto y de una gran sobriedad, permitiendo a la vez una buena movilidad, explica la escogencia de materiales de aluminio y de vidrio: el conjunto refleja el entorno como si se tratara de un espejo gigante!
Instalación de persianas metálicas
En cuanto al juego de luces, son los mismos ocupantes del edificio quienes lo modulan al acomodar las persianas según la iluminación que quieren dar a su oficina. Podría decirse que se trata de una experiencia racional de arquitectura espontánea.
De edificios “tiránicos” a edificios “serviciales”
Según Marcel Lods, uno de los arquitectos del edificio, había llegado el momento de cambiar los edificios “tiránicos”, que imponían una forma determinada de organización del trabajo, por edificios “serviciales”, que pudieran montarse y desmontarse en función de la evolución de las necesidades de los usuarios.Desde la concepción del edificio se pensó en los paneles móviles con la idea de dejar para el último minuto la repartición de los espaciosLos paneles en madera y madera aglomerada : fáciles y rápidos de armar y desarmar
La solución técnica responde a los principios fundamentales de la FMSH
Está técnica se adaptaba perfectamente a los principios mismos de la Fundación, cuyos espacios debían satisfacer las necesidades de los programas de investigación, y estar acondicionados para acoger al gran número de equipos de trabajo en permanente movimiento, proporcionándoles siempre condiciones de trabajo óptimas.
















